miércoles, 22 de junio de 2011

abajo



esto es una cascada
de esas
que no tienen fin,
uno mira hacia abajo
y nunca termina

los ojos
se caen en el preciso instante
en que siguen la trayectoria
indeterminada
de la piedra que alguien tira:
arrojarse

ante el acontecimiento
incongruente
estúpido
y circular,
sonrío

qué otra cosa podría hacer.
 

lunes, 20 de junio de 2011

EL POST DE LOS LUNES: Descendencia*


*posteado en www.costanegra.blogspot.com con motivo del 4to aniversario de la creación de ese blog.

 Ah, bueno. Festejarle el cumpleaños a un blog como si fuera un hijo.

Es cualquiera.

Como si hubiera nacido, un día, después de gestarse no sé cuántos meses en un recinto oscuro y palpitante, rodeado de líquidos raros, humores desconocidos y estados de ánimo fluctuantes.

Cualquiera.

Como si ese coso literario/cibernético hubiera abierto los ojos al mundo y el mundo lo hubiera mirado, y él hubiera respirado con el aire de esos ojos. Como si ese aire se le hubiera vuelto hacia adentro y lo hubiera hecho escupir nuevas palabras. O incluso crecer.

Como si hubiera cambiado con el tiempo, como si se hubiera ahogado o empantanado, llorado y descansado, corrido y desarmado, trasvestido y desnudado.

Como si le hubieran puesto y sacado ropa, olores, frases, acentos. Como si fuera un sujeto que recibió lo peor y lo mejor de sus padres, sus frustraciones y sus eternos deseos.

Como si se les pareciera.

Como si fuera a perdurar en la memoria de las rutas virtuales.

Como si nos hubiera hecho emocionar, enojar, adorar. Ponerle límites.

Festejarle el cumpleaños a un blog. Como si fuera un hijo. Cualquiera.

martes, 14 de junio de 2011

Plaga


"Los monstruos son reales, y los fantasmas también: viven dentro de nosotros y, a veces, ellos ganan".  Stephen King

Nunca pude ver “El exorcista”, ni de chica ni de grande. Cuando había pasado apenas los veinte, me invitaron a ir a verla al cine y volví a decir que no, y se rieron de mí. En el cine Ocho de La Plata, me acuerdo, y al novio de ese momento le dio vergüenza decirle a su amigo que rechazaba la invitación de salida de a cuatro porque a la novia le daba miedo.

Qué me importó, yo pasar un mes sin dormir por culpa de Linda Blair, ni loca.

Apenas si pude ver algunas de terror en VHS entre mis trece y catorce años, rodeada de compañeros del colegio matándonos de risa de los nervios.

Después, mucho después, vi “The Ring” y el susto me duró semanas. O meses, no sé. O mejor ni me acuerdo.

Pero si adentro de la cabeza viven tantos monstruos que se activan tremendamente con un libro de terror (“El hijo de la luna”, que ya ni sé de qué autor es, solamente que de chica osé leer el principio hasta que el pavor me congeló toda posibilidad de seguir). O con una película, depende la calidad.

Es como si el monstruo de la pantalla, que entra más por los oídos con la música tenebrosa que por la imagen, o el fantasma que entra por los ojos cuando se lo lee, tuviera una comunicación directa, telepática y efectiva con el satán de adentro.

Son el mismo, diría.

Y cómo convenzo a mi hijo de que los fantasmas no existen y que esos bichos malignos sólo viven en la tele.

Basta despertarse de una pesadilla para saber que no hay nada más real, concreto y atormentante que los monstruos.

Quién no conoce a alguno de ésos.

Afuera, adentro, por todos lados. Son plaga.


domingo, 12 de junio de 2011

EL POST DE LOS LUNES: así las cosas



considerando que:

los reyes magos son los padres
dios no existe
mi analista es un hombre común
mi mamá se enoja conmigo y me quiere a la vez
ya no soy la princesa de papá
mi hijo a veces me hace quedar mal
papá noel son los padres
la imagen es muy bonita y detrás no hay nada
los posgrados no te enseñan todo
a veces te olvidás de avisarme
el primero de año es terrible
no me amaban tanto
el ratón pérez son los padres
al otro día el maquillaje se corre
pasé los treinta hace rato
la plaza ramírez es más chica de lo que la recordaba
el café no me quita el sueño
el horóscopo no sirve
no hay candidato perfecto
freud también se equivocó
no salimos campeones del mundo de nuevo
y todo eso,

sólo me resta invitarte
a que hagamos algo.

no me asusta el fracaso
-puerto asegurado-
más me asusta que funcione.
 

Fotografía Iván Gómez.

viernes, 10 de junio de 2011

Bizarro


Existe una cosa que se llama twit cam.

O sea, mientras en Mar del Plata a las 21.30 llueve desconsideradamente, hace un frío de morirse, mi hijo se durmió en el sillón mirando tele, yo estoy con la net en la falda al lado del calefactor, de fondo la miro y la escucho a Maruxa monologando, simpática y desenvuelta, desde su compu en su casa en Quilmes.
Es una amiga virtual, no la conozco personalmente.

Primero la vi bailando una jota.
Después habló de Gogol. De juntarse los tuiteros para ir.
Le dijo algo a la hija.
De @matiolivares.
De Venezuela.
Sobre su pelo, la crema de enjuague y las trenzas.
Repite que se tiene que ir a cocinar.

Ahora, justo ahora, habla sobre el lunar que no sabe si dejarse o sacarse.

Mi hijo ronca, me muero de sueño. Se oye fuerte el ruido de la lluvia que cae sobre una chapa en la casa del vecino. Acá el invierno nos traga.
Y Maruxa manda besos por la twit cam.

La vida es rara. Y no me acostumbro.

miércoles, 8 de junio de 2011

Reverso



¿Viste cuando suena el despertador, no tenés ganas de levantarte y te espera un día larguísimo, pero hay olor a tostadas?

¿Viste cuando te despertás asustado por la hora y al próximo segundo te das cuenta de que ese día no trabajás?

Cuando pensabas que era domingo y recién era sábado.

Cuando abrís la heladera y quedaba un pote de helado en el freezer.

Cuando te regalan el CD que no podías bajar a la compu.

Cuando llueve, estás saliendo, abrís la puerta de calle y justo para.

Ponele, cuando encontrás plata en el bolsillo de tu jean y no tenías ni registro.

Cuando te clavás una hamburguesa triple con queso a las tres de la tarde después de haber pasado  hambre toda la mañana.

Cuando el jefe te llama y temblás, pero era para decirte que te van a aumentar el sueldo.

Cuando caés en el super el día de descuento por aniversario de no sé qué cosa.

Cuando te convidan un mate que llega justo a tiempo, recién preparado y con la temperatura del agua perfecta.

Cuando recibís ese mensaje de texto.

Cuando llegás muerto de frío y hay un calefactor prendido y las manos se te descongelan y te vuelve la sangre.

Cuando te morís de ganas. Y te gusta.

Ponele.
Bueno, eso, ¿viste?

domingo, 5 de junio de 2011

EL POST DE LOS LUNES: La respuesta (Yo también fui mala II)


Son lindos los recuerdos.

¿Sabés que me acuerdo de cómo empezó todo? (me vas a matar). Íbamos en una combi o colectivito a un cumpleaños en un club o algo así. Creo que fue Roxana que me señalaba las nenas que gustaban de mí y me preguntó quién me gustaba. Y yo te elegí a vos. Obviamente ella te lo dijo enseguida. Qué pasó después, ya lo sabés. Creo que fue en segundo grado. Qué chiquitos que éramos. La edad de tu nene, ¿no? Y pensar que nos conocíamos de hacía tiempo.
No te preocupes que no me acuerdo de mucho más.
Que alguna vez los dos salimos reyes de la primavera.
Que cuando volvíamos de catecismo ibas a la casa de alguien que vivía en calle Santa María de Oro, y nunca podía alcanzarte.
De algún acto de la escuela en que participábamos (siempre me ponían a leer a mí y a vos también).

Ah, una vez me pasó algo gracioso, y descubrí tu número telefónico.
Resulta que llamaron a casa unas chicas y yo atendí y me preguntaron por vos. Yo dije que no vivías y listo.
Era 6813 y descubrí que el tuyo era parecidísimo.

Bueno, gurisa.

Te mando un beso y gracias por despertar los recuerdos.
Me voy a levantarlo al Tomi para que vaya al jardín, mientras Vale se baña.

Pablo.